IMPRESCINDIBLES

IMPRESCINDIBLES

En todas las Organizaciones hay personas y personajes de todos los tipos y colores.

Desde el trabajador honrado, dedicado y leal que se esfuerza por el beneficio común del proyecto en el que esta contratado, hasta el descontento e infeliz por todo lo que tiene y todo lo que se le da.

Es cierto que muchas de esas actitudes están generadas por el tipo de Dirección que se ha recibido y que cuando uno se dedica a quitar y quitar derechos y a pagar salarios de miseria, no puede esperar trabajadores que se dejen la piel en el día a día.

Hoy les quiero hablar de un tipo de Valoración que suelen hacer muchos Directores: Los Imprescindibles.

En casi todas las Organizaciones, especialmente cuando el futuro se afronta con dudas o con miedos, algunas personas llegan a ser consideradas Imprescindibles por la Dirección.

Pero el mundo de los Imprescindibles, parte de una concepción del miedo a lo desconocido, en la mayoría de las ocasiones,  y en muy pocas veces al reconocimiento explicito y real de la aportación de una determinada persona.

Y en ese miedo a lo desconocido, podemos llegar a prescindir de personas valiosísimas y por otro lado, mantener en su puesto a quienes se están aprovechando de la Organización, y no aportan nada a la misma.

 

Los Necesarios y los No necesarios.

Veamos algunas diferencias que existen entre las personas que ocupan los Puestos de Trabajo de una Organización.

Necesario: Es, ante todo,  la persona o el trabajador que aporta un valor añadido a su Puesto de Trabajo.

Desde la simpatía de una telefonista, hasta el descubrimiento de un Investigador, pasando por la realización por encima de la media de un determinado trabajo, son los elementos que constituyen un valor añadido.

Quien realice una tarea que sea posible sustituir por una maquina, un servicio más eficiente o no pueda adaptarse a los comportamientos necesarios para una determinada Organización, no está aportando valor añadido y por lo tanto No es una persona necesaria.

Puede parecer injusto, pero la realidad no sabe de justicias y lo que ahora nos parece duro, puede convertirse en necesario en cualquier momento del futuro.

 

Diferencias entre los verdaderos y los falsos Imprescindibles

Los verdaderos imprescindibles son aquellas personas que ante todo se consideran útiles a la Organización, contra aquellos que se pasan todo el día haciendo de salvadores o de amenazadores.

Los salvadores son los que creen que solo ellos o sus departamentos pueden hacer las cosas bien. Son aquellos que asumen cualquier trabajo, aunque no sea su especialidad. Siempre dispuestos a reparar las incompetencias de los demás, las cuales en la mayoría de las ocasiones no están más que en su mente.

Los amenazadores son los que van prediciendo los desastres que van a ocurrirle a la organización, en cualquier nuevo escenario o ante cualquier tipo de problema. Se pasan el día apelando a una supuesta experiencia propia negativa y criticando todo el día a todo bicho viviente que se ponga por delante. Nunca ven nada positivo y jamás reconocerán el esfuerzo de nadie, salvo que el mismo produzca castigos, despidos o cualquier cosa que produzca miedo.

Habitualmente, ni tienen la experiencia ni el saber del que presumen y sobre todo no tienen soluciones para los retos presentes o de futuro.

Pero se vive muy bien creando el miedo en los demás.

 

Los verdaderos imprescindibles son aquellos que conciben su paso por la Empresa como un crecimiento común. No son los fieles para “toda la vida”. Sino los que saben aprovechar y agradecer el “momento”, el tiempo pasado en la Organización.

Los que se consideran imprescindibles están pensando siempre en su carrera profesional, en su promoción, en sus contactos con los “head hunters” del mercado para su próximo proyecto.

 

Lo verdaderos imprescindibles son los que delegan su responsabilidad en los colaboradores, preocupándose más de la coordinación que del control. Por el equipo y no por la Dirección del mismo.

Los falsos imprescindibles son aquellos que asumen el protagonismo en las victorias y la responsabilidad del castigo, de la llamada al orden, de la presión a su equipo en las derrotas.

 

Los verdaderos imprescindibles son aquellos que se consideran Interdependientes y  que reconocen el éxito de su Empresa en causas de las que ellos no tienen ninguna participación y por lo tanto saben reconocer el merito de otros compañeros.

Los no imprescindibles dedican una parte importante de su tiempo a destacar sus batallitas y sus logros y la desgracia que le ocurriría a la Empresa si ellos no estuvieran .

 

Un verdadero imprescindible no tiene miedo a contratar personal más brillante que él. Y otorgan siempre el mérito al subordinado.

Ni tampoco tienen miedo a cederle todo el protagonismo necesario.

Los falsos imprescindibles tienen pánico a que nadie de su equipo destaque por encima de su imagen.

 

En resumen:

Como dice el refrán: de Imprescindibles están los cementerios llenos, así que No tenga Vd. miedo a la renovación.

Por el contrario mida la cantidad de amenazas, miedos y criticas que acumula cada uno de sus directivos y verá de quien puede mañana prescindir sin que se le hunda la Empresa.

Fíjese en quien promueve, quien hace emerger nuevos valores, quien delega y sobre todo hace que su equipo consiga sus objetivos y verá una persona a la cual interesa retener.

Share

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*