2017 INTERDEPENDENCIA

2017 INTERDEPENDENCIA

Dice el maestro Stephen R. Covey que la independencia es el paradigma del yo: yo puedo hacerlo, yo soy responsable, yo me basto a mi mismo. 

La Interdependencia es el paradigma del nosotros: nosotros podemos hacerlo, nosotros podemos cooperar, nosotros podemos combinar nuestros talentos y aptitudes para crear juntos algo más importante.

 Las personas dependientes necesitan de los otros para conseguir lo que quieren.

Las personas independientes consiguen lo que quieren gracias a su propio esfuerzo.

Las personas interdependientes combinan sus esfuerzos con los esfuerzos de otros para lograr un éxito mayor.

Sin embargo, el paradigma social corriente entroniza la independencia. Es la meta confesada de muchos individuos y movimientos sociales. La mayoría del material acerca del autoperfeccionamiento pone la independencia sobre un pedestal, como si la comunicación, el trabajo de equipo y la cooperación fueran valores inferiores.

 

Al comienzo del año.

Quizás Vd. haya leído en los foros de Internet esa serie de consejos que le informan de las competencias que va a requerir el nuevo año para los lideres de las Empresas, los responsables de Equipos o los gestores de personas.

A mi me gustaría saber donde tienen los que escriben esos conejos, esa bola mágica que les hace conocer lo que va a pasar en el mundo, como va a evolucionar la economía y cuales son los avatares del destino que tanto nos van a influenciar.

Confieso que me siento impotente para saber tanto como mis colegas, así que solo me atreveré a compartir algunas reflexiones que me he hecho a mi mismo acerca del año que comienza.

Creo que existe una situación cada vez más complicada en lo político a nivel mundial. No se lo que hará el nuevo presidente de los Estados Unidos, las reacciones de las potencias emergentes, la nueva posición de Rusia, o de que manera afrontará Europa el Brexit y sus consecuencias.

No sé hasta donde llegarán las nuevas mayorías explosiones de nacionalismo en Europa y como acabaran los dramas de los refugiados y de los que buscan una nueva vida huyendo de los infiernos en que se han convertido sus países.

Observo que en nuestro país, el destrozo provocado por la corrupción y el alejamiento de las posiciones de los partidos políticos, garantiza un crecimiento de las incertidumbres a nivel social, laboral y económico.

Veo con preocupación que nuestras ciudades son cada vez más de los turistas y cada vez menos de los ciudadanos. Crecen nuestros hoteles y nuestros restaurantes, lo cual es bueno, y bajan cada vez mas nuestros salarios de calidad y empleos de estabilidad, lo cual es malo.

 

La reacción

Son las realidades que nos ha tocado vivir y a las cuales tenemos que hacerle frente.

No cabe mirar para otro lado, ni esperar el milagro de que algún líder político, social o religioso nos lo resuelva.

Es nuestra vida. La que nos ha tocado vivir y no hay elección. La de mis padres o mis abuelos fue peor.

Y delante de esa situación y en un mundo que cada vez es más complejo, solo nos queda, desde el punto de vista personal y profesional, prepararnos para una batalla diaria y cotidiana cada vez más dura. Cada vez más compleja.

Cada uno de nosotros tenemos una responsabilidad de afrontar esta situación en nuestros puestos de trabajo, nuestros oficios y nuestros hogares.

Es simplemente, la necesidad de hacer las cosas mejor, con más calidad y ganándonos al cliente (interno y externo) día a día.

Es un compromiso y la única salida posible.

 

El aumento de la ciencia, la tecnología y el conocimiento

Pero creo asimismo que el aumento del nivel de conocimientos, la mayor especialización en cada uno de los campos de la Empresa o en particular los que afectan a la gestión de las personas, nos convierte, cada día más, en náufragos necesitados de la ayuda de otros como nosotros.

Lo que avanza en el día a día la Informática, Internet, la Robotización, el Comercio Internacional, la Competitividad, la Ciencia en sí, no permite un dominio desde el individualismo.

Evolucionan nuestros criterios y nuestros comportamientos como ciudadanos, consumidores y actores en suma de los diseños, las ofertas, los productos o los servicios de las Compañías.

Exigimos más Calidad, mejor Servicio y más Rapidez.

Todos estos factores hacen que el ejercicio de querer ser cada día más Independiente no sea sino una continua lucha para no reconocer nuestra mayor Dependencia de los demás.

 

Conclusión.

Por todo ello he asumido el paradigma de la Interdependencia.

Creo más en manejar mi vida dentro del caos que no controlo,  que dentro de un orden que no existe.

Reconozco que cada vez mi vida y mi efectividad personal están asociados a trabajar y relacionarme con gente como yo.

No quiero opinar de aquello de lo que no sé. Y me importa un bledo que alguien me catalogue de ignorante.

Cada vez me da menos vergüenza preguntar a los especialistas y aprender de ellos.

Cada vez más, dejo que tomen las decisiones los que, en puestos subordinados al mío, saben más que yo.

Cada vez más mi campo de actuación directa se estrecha, para poder ampliar mis intervencionesQue ya no son mías, sino de un equipo.

Pero formar parte de un equipo, el hecho de que otros confíen en mí, me obliga a hacer mejor las cosas como ser interdependiente,  y olvidarme de tapar mis defectos dentro de mi falsa independencia.

 

 

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